resuelves "cosas"
(necesidades).
Eso que no resuelves:
es un "problema";
¡ojo! ¡allí no eres el experto!
Jesús Moret
Resolver la necesidad (el día a día, la gestión, el oficio) es el terreno de la destreza. Pero el "problema" interrumpe el automatismo: señala exactamente el límite donde la pericia se agota y la certeza deja de servir. Ahí donde la técnica quiebra, la postura cambia.
La necesidad exige un ejecutor, un técnico, un resolutor. El problema exige la caída de la soberanía; exige asumir la ignorancia estructural para poder habitar la pregunta sin forzar una respuesta prematura.
No ser el experto ante el problema no es una falla del método; es la condición de posibilidad para que algo nuevo se construya. Cuando la respuesta automática falla, lo único que sostiene el paso es la capacidad de operar con la incertidumbre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario