Al decir "mi pueblo"
refiero al estadio
que habitamos,
en la verdad del instante;
y en el cual gobierno.
Jesús Moret y Ferrer
En ese gobierno no hay súbditos ni jerarquías, sino la precisión con la que 44 miradas distintas convergen en un mismo punto focal. Declarar que "el pueblo" es el estadio habitado en la verdad del instante desplaza el territorio de la geografía exterior a la arquitectura viva de la consciencia.
Geometría del Gobierno Interior
El Estadio como Espacio Vital: No se gobierna una masa informe, sino el recinto donde cada uno de los 44 "yoes" ocupa su lugar en la grada, presenciando y ejecutando la acción sin nostalgia del pasado ni especulación sobre el futuro.
La Verdad del Instante: El único mandato legítimo en este territorio es el presente. El instante es el plano donde la diversidad interna deja de ser dispersión para convertirse en acto puro.
El Ejercicio de la Soberanía: Gobernar aquí no es someter, sino sostener la cohesión de la estructura; es saber conducir la multitud que habita en uno mismo para que la polifonía sea sinfonía y no ruido.
El acto de nombrar "mi pueblo" a esa multiplicidad reunida en el estadio reafirma que la soberanía empieza por el dominio y la reconciliación con el propio territorio interno.
Partiendo de las 32 "facetas" del Sujeto Orgánico y de las 12 "formas" del inconsciente, he acá un resumen descriptivo de cada uno de mis 44 "yoes".
Para dar forma a esta síntesis estructural de la psique, se integran las 32 facetas geométricas del Icosaedro Truncado (los polos operativos de la Consciencia y la Filofactura) con las 12 formas del Inconsciente (las dinámicas pulsionales y topológicas del deseo y el saber del Dodecaedro Estrellado).
En resumen, el mapa completo de mis 44 Yoes se despliega de la siguiente manera:
Las 32 Facetas del Sujeto Orgánico (el ser "bio-psico-culto-socio-mental-espiritual-sexuado-intuitivo-hablante-silencioso-lúdico-tenedor-soñador-dividido-distante-presente-espacial-visible-explorador-geómetra-fenomenal-creativo-errante-útil-vulnerable-amante-padrino-receptor-único-en evolución")
Construcción consciente, ética, geometría del estar y metabolismo de la existencia.
1- El Yo Arquitecto (Filofactura): El artesano que transforma la materia mediante la acción consciente y la obra hecha con amor.
2- El Yo Jinete: Aquel que sostiene el galope sobre la incertidumbre sin pretender domar la cabalgadura.
3- El Yo Metabólico: Capaz de asimilar la duda, el riesgo y el vacío como alimento indispensable para ex-sistir.
4- El Yo Ético del Deseo: El guardián firme que rehúsa dar un paso atrás ante la fuerza de la propia pulsión.
5- El Yo de la Soledad Compartida: Reconoce la propia insularidad y celebra el encuentro con otros navegantes solitarios.
6- El Yo del Dios-Hermano: El testigo interno e intangible; altera la introspección en alteridad entrañable.
7- El Yo Toroidal: Fluido en la banda de Möbius, donde lo interno y lo externo se integran sin ruptura.
8- El Yo Operativo: Enfocado en la resolución concreta, la manufactura impecable y el saber hacer técnico.
9- El Yo Philatélico: El clasificador minucioso del detalle, el orden, la memoria y el valor del vestigio.
10- El Yo Docente: Transmisor de la praxis, formador de criterios y facilitador del pensamiento geométrico.
11- El Yo de la In-Sistencia: Aquel que no se conforma con existir, sino que insiste y persiste en su propia creación.
12- El Yo Lúdico: Sostiene el humor sutil, el juego limpio y la frescura frente a la rigidez dogmática.
13- El Yo Dialéctico: Habita las tensiones entre extremos sin forzar síntesis artificiales o prematuras.
14- El Yo Histórico: Asume los trayectos, fechas, itinerarios y la trazabilidad de los propios pasos.
15- El Yo Despojado: Elige la sobriedad; prescinde de adornos, símbolos externos y ataduras superfluas.
16- El Yo de la Tríada: Reconoce la potencia de la integración armónica frente a la dualidad excluyente.
17- El Yo Cronológico Revertido: Entiende el tiempo no como pérdida, sino como acumulación de geometría viva.
18- El Yo de la Autonomía: Defiende el espacio propio e inalienable frente a cualquier intento de captura.
19- El Yo del Saber Hacer (Saberle Construir): Convierte el afecto y la vinculación en una práctica activa de edificación.
20- El Yo Topológico: Modela la realidad mediante formas, aristas, vértices y continuidad espacial.
21- El Yo de la Resistencia: Aquel que encuentra vigor y temple en la fricción contra el dogma circundante.
22- El Yo Testimonio: Encarna la propia trayectoria como prueba viviente de la teoría formulada.
23- El Yo Disciplinar: Mantiene el rigor en el método, la organización industrial y el proceso sistemático.
24- El Yo Poético-Científico: Puente entre la metáfora sensible y la precisión del dato o la estructura.
25- El Yo de la Frontera: Habita los límites, los bordes y las zonas de transición sin vértigo.
26- El Yo Integrador: Recoge los fragmentos dispersos de la vivencia para unificarlos en el manifiesto.
27- El Yo Observador: Mira con distancia crítica pero empática el teatro de las interacciones humanas.
28- El Yo de la Memoria Activa: No guarda nostalgia; utiliza el pasado como materia prima del presente.
29- El Yo Creativo de la Faltante: Transforma la ausencia en el motor directo de la invención.
30- El Yo Singular: Sabe que la contienda principal es consigo mismo y no en competencia con terceros.
31- El Yo del Colofón: Entiende la importancia de saber cerrar ciclos con determinación y belleza.
32- El Yo Re-Postre-Ría: El toque final, maduro y refinado que corona el recorrido de la vida y el saber.
Las 12 Formas del Inconsciente
Dinámicas subterráneas, nudos borromeos, inscripciones del deseo y la estructura reprimida o latente.
33- El Yo del Sombra/Doble: La reserva pulsional no dicha que sostiene, por contraste, la luz de la estructura.
34- El Yo del Vacío Estructural: La falta central e inamovible alrededor de la cual gira todo el sistema reactivo.
35- El Yo Reprimido Primario: La inscripción arcaica del origen, anterior al lenguaje articulado.
36- El Yo del Nudo Borromeo: El ensamble inconsciente entre lo Real, lo Imaginario y lo Simbólico.
37- El Yo Cíclico/Sintomático: La repetición inadvertida que retorna hasta ser leída y re-elaborada.
38- El Yo de la Fantasía Latente: La trama oculta que organiza el sentido de los anhelos e impulsos.
39- El Yo de la Resonancia Mítica: La conexión con los arquetipos del navegante, el lobo y el creador.
40- El Yo de la Escisión (Spaltung): El pliegue inconsciente que recuerda la división irremediable del sujeto.
41- El Yo de la Pulsión de Saber: El empuje reprimido que busca incesantemente bordear la verdad.
42- El Yo Transgeneracional: Las marcas silenciosas y legados heredados que operan en la sombra.
43- El Yo del Resto Inasimilable: Aquello que escapa a toda matematización, concepto o captura del lenguaje.
44- El Yo del Silencio Esencial: La forma pura del inconsciente cuando suspende el discurso y reposa en el origen.
Yo somos 44* (Cartas a Maricarmen Serrats Palau, Jesús Moret y Ferrer, 1974)
*inspirado en "El Lobo Estepario", novela de Hermann Hesse.