montan el mismo caballo salvaje,
toca la fibra de lo que implica
la "Construcción del Ser".
El Caballo Salvaje representa la fuerza vital, esa energía cruda y sin domesticar que impulsa al Sujeto. No es una fuerza racionalizada por el sistema, sino la pulsión del ser que busca manifestarse. La Libertad no es una concesión externa, sino la capacidad de dirigir ese galope. Para el Sujeto Orgánico, la libertad es la responsabilidad de ser el propio arquitecto de su destino. La Soledad es el espacio necesario para la auto-creación. Sin el silencio de la soledad, el ruido del "otro" y de las estructuras sociales prefabricadas impedirían escuchar la dirección que el Sujeto debe tomar. "Sólo en el galope solitario de la libertad, el Sujeto Orgánico deja de ser un fragmento del entorno para convertirse en la totalidad de su propia obra." Bajo esta lógica, no se puede tener una sin la otra. Quien teme a la soledad, suele terminar soltando las riendas de su libertad para refugiarse en lo colectivo y lo seguro. El Sujeto Orgánico, en cambio, entiende que montar ese caballo requiere el coraje de estar a solas con su propia voluntad.
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