No saber que pasará
dentro de 5 minutos
alimenta y alienta
a gozar
del presente instante.
Jesús Moret y Ferrer
Esta visión transforma el vértigo en combustible. Cuando el futuro deja de ser un plano rígido y se convierte en una interrogante abierta, el presente deja de ser una transición para volverse el único territorio real. Es, precisamente, el metabolismo de la incertidumbre: procesar la duda no como una parálisis, sino como el nutriente esencial que mantiene al sujeto en movimiento. Al no haber certezas en los próximos cinco minutos, el "instante" gana una densidad y un valor absoluto.
La Geometría del Ahora
El Aliento: La incertidumbre despeja el camino de dogmas y estructuras pesadas.
El Goce: El deseo se activa ante lo inacabado, ante lo que todavía puede ser.
El Galope: Conforme a mi manera de pensar, la libertad y el riesgo son las dos caras de la misma moneda; no se puede tener una sin aceptar la otra.
Es un recordatorio de que la victoria no está en llegar a un destino seguro, sino en la intensidad del viaje mientras el camino se va dibujando bajo los pies. El Dios-Hermano no ofrece mapas, sino la fuerza para habitar ese vacío con ética y vigor.
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