¿Madera de Filatelista?
Aunque “apuñalado”, una y otra vez, por su propio eclecticismo; fue Julián Castro, insólito corresponsal, quien puso su firma junto al timbre y sello de la República para darle a Venezuela sus Primeras Estampillas Postales (1859).
En virtud de haber sido Gobernador de la Provincia de Carabobo, desde 1854, Julián Castro tenía conocimiento pleno sobre la existencia y funcionamiento de las estampillas “Franca y Debe” de Bejuma. Pero, además, ¿fue su hermano, Inocente Castro, a quien menciona en carta al General Carlos Soublette (desde Curazao, 29-Ago-1860); el mismo Inocente Castro, que firmaba como Jefe Político del Canton Montalván en abril de 1854? ¿O, el de ilegible rúbrica, que firmaba como Jefe Político del Canton Puerto Cabello en julio de 1855?
Además, como mínimo, no cabe duda que siendo cabeza del poder ejecutivo, conocía de la existencia y funcionamiento de las estampillas en su contemporáneo mundo.
Con la aplicación del sistema de pago previo y la adopción de la estampilla adhesiva el sistema postal pasaría a ser verdaderamente funcional; toda la correspondencia sería franqueada - ¡prepago plus! - sin perjuicio para la Administración y, además, según reza el propio decreto de Julián Castro (1859), quedaba abierta la posibilidad - “a fin de que los particulares puedan franquear su correspondencia en sus propias casas” - para que el cartero no sólo se ocupara de la entrega de la correspondencia sino que pudiera fungir como receptor. En lo sucesivo, se prestaría un servicio integral en el que el usuario podía adquirir las estampillas, en las oficinas de correo o directamente de manos del cartero y franquear, a su paso, las cartas preparadas o sencillamente, adquirir las estampillas requeridas para luego “echar las cartas al buzón”.
Los buzones, ya existían y su funcionalidad era efectiva (salvo sabotaje), las 24 horas del día. Una excelente prueba de ello, es el documento que se transcribe a continuación:
R de V.
Admón. De Correos
Puerto CabelloJulio 20 de 1855.
Señor Admor Principal de Correos.
Anoche echaron en el buzon un paquete
de triquitraqui i parte de la correspondencia fué chamuscada. El jefe politico aquien di parte inmediatamente ha presenciado hoy por la mañana todo lo que dejo expuesto
Lo digo aU para su inteligencia
Soi de U. su servidor
Cornelio Perozo
En el Volumen 25 de la Serie Fuentes para la Historia Republicana de Venezuela (Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1981) encontramos un total de 35 cartas enviadas por el General Julián Castro al General Carlos Soublette (1857-1862).
Sin internarnos en el contenido histórico-político-anecdótico de las referidas cartas y, sin sugestionarnos por el trato amistoso y afectuoso con que se dirige al General Carlos Soublette; observamos, en ellas, a un personaje que se deleita en escribir y en corresponder, utiliza y se preocupa por el buen funcionamiento de los servicios de correo y telégrafo (9 y 16-Ago-1858; 18-Abr-1859) e intercede, con sus buenos oficios, para que la Administración General de Correos a cargo del Sr. P. Márquez Salcedo (desde 1854) opere con autonomía y según lo dispuesto en la Ley del 31 de marzo de 1841 (11-Ene-59).
En la actualidad, muy modestamente, en el marco de mis posibilidades y limitaciones, me dedico a investigar y estudiar el funcionamiento de la Administración de Correos en la Provincia de Carabobo, en el período comprendido entre 1851 y 1860. La oportunidad de realizar este trabajo, de “hormiguita”, es uno de mis mayores logros como filatelista. Agradezco, infinitamente, la excelente atención que al respecto me brinda el personal custodio del Archivo Histórico de Carabobo “María Clemencia Camarán” con sede, en Valencia, en la célebre “Casa de los Celis”. Igualmente, agradezco, el trato y todas las atenciones recibidas de las diferentes personas que prestan servicio en la red de bibliotecas públicas del Estado Carabobo.
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Fragmentos de cartas
del General Julián Castro
al General Carlos Soublette
(1857-1862)
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Valencia, 9 de Agosto de 1858
“Gustoso entro a contestar sus apreciables últimas de 28 del pasado 2 y 4 del presente, procurando extenderme más de lo que es posible por el órgano telegráfico”.
Valencia, 16 de Agosto de 1858
“La interrupción del telégrafo en estos momentos me alarma y mortifica demasiado, así por el deseo que tengo de saber instantáneamente de esa ciudad*, como por la convicción que me asiste de que es obra de mis enemigos”.
*Aquí, Castro se refiere a Puerto Cabello.
Valencia, 20 de Septiembre de 1858
“Conservo vivo el más grato recuerdo de Caracas y especialmente de mis amigos tan queridos y consecuentes como usted. Le ruego que así lo haga entender a todos y esperando que siempre me favorezcan con su interesante correspondencia, saludo amistosamente a su familia y le reitero la sinceridad de mi afecto”.
Valencia, 9 de Diciembre de 1858
“El recargo de mis ocupaciones en los últimos días no me había permitido contestar sus estimables de 28, 29 y 30 del pasado y 1º, 3 y 6 del presente, de cuyo contenido me he impuesto detenidamente, sintiendo sobremanera su afección al hígado que indica una de ellas y de que espera estará ya mejor dispuesto a servir a la patria. Usted ha nacido para ella, mi General, y ni usted puede renunciarle su atención ni ella dejar de reclamarla en todas las épocas sobre todo, en la muy difícil que atravesamos. Con que mantenga usted el alambique en buena disposición y déjelo funcionar libremente, que si la Patria no le pagare su trabajo se lo pagará Dios con la infinita bondad que usted le presta a él y a la Patria”.
“Adiós, mi General, que reponga usted completamente su salud para que cobre fuerzas que dedicar a la Patria y disponga siempre de su afectísimo amigo”.
Valencia, 11 de Enero de 1859
“Tengo el gusto de contestar las apreciables de usted de 3, 4 y 8 del presente. Sólo las constantes ocupaciones de que me he visto rodeado en estos días, han podido privarme del placer de escribirle a usted con la frecuencia con que acostumbraba hacerlo siempre; bien que contando de antemano con la bondad de usted que sabrá dispensar mi silencio involuntario”.
“Respecto al nombramiento del joven Avendaño para Administrador de Correos de La Guaira, no es al Poder Ejecutivo a quien toca hacerlo, sino al Gobernador de esa provincia a propuesta del Administrador General, según lo dispone la ley del 31 de Marzo de 1841 sobre la materia háblele al señor Márquez Salcedo, nuestro amigo a quien escribiré también sobre esto. Supongo que le acepte sin inconveniente, pues es conocido el mérito del joven Avendaño, hijo además de un buen patriota”.
Caracas, 18 de Abril de 1859
“Ya he hablado a usted por el telégrafo y en mi última por el correo, ...
Consérvese bueno mi General y deseándole que acá usted muy feliz en sus disposiciones, me repito su apreciador y afectísimo amigo”.
Curazao, 29 de Agosto de 1860
“Saludo muy afectuosamente a la apreciable familia de usted. Hasta hoy nada he sabido de la mía. Como mi hermano Inocente no me ha escrito supongo se habrá ausentado de esa ciudad y por lo tanto no le doy carta a Guerrero para él”.
Curazao, 27 de Enero de 1861
“Con el mayor agrado aprovecho la ida del señor A. Tesurun a esa capital, para tener el gusto de ponerle estas cuatro letras saludando a usted y a su estimable familia.
Yo seguiré en esta isla hasta que se obtenga la paz en ese desgraciado país, pues conseguida me iré a cuidar de mi larga y pobre familia. /…
Mi salud no está muy buena, pues actualmente me hallo atacado de un fuerte dolor en un oído y con una sordera consiguiente, esta indisposición la tengo hace muchos días pero esto y lo más que me venga lo sufro con la mayor resignación.
Saludo al señor Hernáiz y su apreciable familia, y usted créame siempre y por siempre su amigo que lo ama de todo corazón.
Julián Castro (14)
Julián Castro
Hijo de Juan Manuel Castro y Margarita Contreras, nació en Petare (Estado Miranda-h.1810).
Fue alférez del Ejército de la Gran Colombia.
Participó, con el grado de teniente, en la “Revolución de las Reformas”; movimiento militar iniciado el 8 de Julio de 1835 por un grupo de liberales que al mando del general Santiago Mariño, destituyó y expulsó momentáneamente del poder al presidente José María Vargas. Castro actuó junto al general José Antonio Páez, quien venció a los rebeldes e hizo respetar el orden constitucional. ¿?
En 1847, ya capitán, bajo las órdenes del coronel Domingo Hernández, derrotó al comandante Ezequiel Zamora en el combate de “Los Leones” (cerca de Güigüe) y entró al servicio del gobierno del presidente José Tadeo Monagas, siendo nombrado comandante de armas y gobernador de la provincia de Apure (1849). (15)
Ascendido a general de brigada (1854), desempeña el cargo de comandante de armas de Carabobo y dirige la campaña contra la “Revolución Liberal Conservadora” de junio de 1854, participando en los combates de Montalbán y Bejuma y aceptando la rendición del comandante Antonio José Vásquez (julio 1854).
Gobernador de la provincia de Carabobo (22-Dic-1855/1858), es ascendido a general de división (1856).
Después de publicar en los periódicos una manifestación de apoyo al general José Tadeo Monagas (1º-Jul-1857), acepta unirse al levantamiento fomentado contra el presidente José Tadeo Monagas, convirtiéndose en el jefe militar de la insurrección (10-Mar-1858). Tras la renuncia de Monagas (5-Mar-1858), Castro hace su entrada en Caracas como general en Jefe del Ejército Libertador y es encargado del Poder Ejecutivo (15-Mar-1858).
Elegido presidente provisional de la República por la Convención de Valencia (8-Jul-1858), solicita ante la Convención le sean otorgados poderes especiales para intervenir en la resolución del conflicto diplomático surgido a raíz del asilo de José Tadeo Monagas en la Legación francesa y de la firma del llamado protocolo de Wenceslao Urrutia (26-Mar-1858). (16) Ante la intervención de Fermín Toro en los debates y los rumores de una conspiración para derrocar al nuevo gobierno, la Convención accede a conceder los poderes especiales (5-Ago-1858). Monagas se marcha al exilio y se resuelve momentáneamente la crisis.
Al ser sancionada la nueva Constitución, el 31 de diciembre de 1858, Julián Castro es nombrado presidente interino (4-Ene-1859) “hasta que se puedan celebrar las elecciones”, pero el inicio de la Guerra Federal en Coro (20-Feb-1859) y los levantamientos de Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón en Barinas y Apure, acelera el desenlace.
Apoyado por los grupos “oligárquicos”, pero deseoso de mantenerse en el poder, Castro inicia una serie de maniobras políticas; con el pretexto de enfermedad, retirándose de la presidencia el 7 de junio de 1859, deja que el vicepresidente Manuel Felipe Tovar (uno de los jefes del partido conservador) conforme un nuevo gobierno de marcada tendencia conservadora. El gabinete de Manuel Felipe Tovar incluía, entre otros, al consejero íntimo del general José Antonio Páez, Pedro José Rojas. Al día siguiente de constituido ese gabinete y formada la Junta de Guerra que incluía al propio Páez, a Carlos Soublette y a 3 liberales (13-Jun-1859), Castro se recuperó bruscamente de su enfermedad y; sorprendentemente, apareció en palacio en traje de campaña, se reencargó sin ceremonia de la Presidencia y nombró un nuevo gabinete de tendencia puramente liberal (21-Jun-1859) cuya figura central era Francisco Aranda, el mismo que había sido ministro de José Tadeo Monagas. Acto seguido, puso en libertad a los federalistas presos, dictó un indulto, entró en tratos con los sublevados y dirigió una alocución al país en la que expresaba que si la Federación era el voto verdadero de la Nación, el gobierno le prestaría todo su apoyo (30-Jul-1859).
Ante la manifiesta duplicidad del presidente, los grupos conservadores deciden derrocarlo y el 1º de agosto de 1859, Castro es arrestado. Así, el fracaso político del gobierno de Julián Castro, más que a factores personales, obedeció a la imposibilidad de mantener un gobierno de coalición en medio de un clima de pasiones exacerbadas.
Tras la derrota de Julián Castro por los conservadores, el 5 de julio de 1859, se encargaron de la Presidencia, alternadamente, Pedro Gual y Manuel Felipe Tovar. Castro, es enjuiciado por el delito de traición (abril-julio 1860), declarado culpable (28-Jul-1860), y desterrado (31-Jul-1860). (17)
Julián Castro, … falleció en Valencia, el 12 de Junio de 1875.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
13 Archivo Histórico de Carabobo “María Clemencia Camarán”
(Casa de los Celis, Valencia, Venezuela)
14 Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia –
Carlos Soublette: Correspondencia (Caracas, 1981)
15 Gran Enciclopedia de Venezuela – Biografías (Caracas, 1998)
16 Francisco Salazar Martínez – Venezuela Historias Civiles e Inciviles
(Caracas, 1973)
17 Fundación Polar – Diccionario de Historia de Venezuela (Caracas, 1997)
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